Tratamientos efectivos para la vaginosis bacteriana

Feb 23, 2019

El mal olor y otras molestias en tu zona vaginal pueden alertarte sobre la presencia de la vaginitis bacteriana. Sin duda, su presencia puede significar para ti inseguridad, vergüenza y una gran incomodidad; sin embargo, debes saber que no eres la única. Según expertos, esta infección vaginal es la más frecuente en mujeres con un rango de edad entre 15 a 44 años.

Pero ¿qué es la vaginitis bacteriana? Verás, la también llamada vaginosis bacteriana, es una infección que se desarrolla cuando las bacterias que normalmente habitan en la vagina, incrementan su número generando un desequilibrio entre las bacterias buenas y las malas, siendo estas últimas las que prevalecen.

Aunque este tipo de infección surge comúnmente en la etapa fértil de la mujer (entre los 15 a los 45 años en promedio), se puede presentar en cualquier edad. Además, cabe destacar que no solo se presenta en mujeres sexualmente activas, como muchos lo podrían pensar.

Ahora, aunque la actividad sexual es una de las circunstancias que aumentan el riesgo de sufrir la vaginosis bacteriana, no quiere decir que sea la única manera de adquirirla. En seguida te contamos cuáles son los factores de riesgo para contraerla, sus síntomas asociados y las medidas de prevención para evitar que aparezca.

Identifica si tienes vaginitis bacteriana

Entonces te preguntarás, ¿cómo saber si esa molestia y olor que proviene de tu zona genital se debe a una vaginosis bacteriana? Pues bien, aquí te contamos algunos de los síntomas que están asociados a esta infección:

  • Mal olor en la zona genital, especialmente luego de tener relaciones sexuales
  • Flujo vaginal de color gris, verde amarilento o blanco y algo viscoso
  • Ardor o dolor al orinar
  • Comezón en la vagina, incluyendo la parte externa de los labios vaginales

Es importante que sepas que algunas mujeres no desarrollan síntomas evidentes, por lo que debes estar atenta siempre a los cambios en el flujo vaginal o a los indicios que se puedan presentar de manera aislada y con poca intensidad.

¿Cómo tratar la vaginitis bacteriana?

Una vez sospeches la presencia de vaginitis bacteriana, por los síntomas que te hemos mencionado, la pregunta sería: ¿puedo curarme de la vaginitis bacteriana? La repuesta es ¡sí!

Verás, existen muchos tratamientos como productos de uso tópico  que tratan el hongo y las bacterias asociadas a la vaginitis, además de aliviar los síntomas más comunes desde su primera aplicación. Tal es el caso del gel Multi-Gyn Actigel del laboratorio Bioclin, el cual fue desarrollado pensando en la salud de la zona íntima femenina y se fabrica con productos naturales. Esto hace que no tenga contraindicaciones y que su efectividad sea alta.

Pero, si luego de intentar el tratamiento con productos de venta libre, notas que los síntomas persisten o se suma la presencia de fiebre, debes consultar al médico para que realice exámenes de tacto pélvico, el estudio del flujo y PH vaginal. Luego de ello, él determinará si tu patología es una vaginosis u otra.

Siempre es bueno tener el diagnóstico de tu médico, ya que los síntomas de la infección por vaginosis bacteriana son muy similares a los presentados en enfermedades de transmisión sexual.

Considera que en casos severos de vaginosis bacteriana, en los que el uso de productos tópicos no da resultado por sí solo, podrías recibir tratamiento con antibióticos vía oral y hasta tendrías que evitar tener relaciones sexuales durante el tratamiento.

Es importante que, aunque los síntomas desaparezcan, sigas usando los medicamentos unos días más, ya que el riesgo de que vuelva a aparecer la infección podría incrementarse. Finalmente, como medida complementaria, puedes aumentar el consumo de agua e ingerir alimentos con cultivos probióticos, para combatir el exceso de bacterias y recuperar la flora vaginal que se pierde por su causa.

¿Cómo evitar la vaginitis bacteriana?

Los expertos en salud femenina revelan que las mujeres con vida sexual activa son quienes comúnmente sufren de vaginosis bacteriana, sin embargo, no son las únicas que llegan a padecerla. Por tanto, podrías preguntarte, ¿cómo hago para evitar contraer esta infección? Bueno, claramente el hecho de no tener relaciones sexuales no te hace inmune a la vaginosis bacteriana, por ello, estas son las recomendaciones para minimizar el riesgo de sufrirla:

  • Usa jabones de PH neutro y toallas o tampones sin perfumes
  • Al lavar tu zona genital, hazlo suavemente sin generar presión o fricción que te irrite
  • No realices lavados vaginales ya que alteran el PH natural, haciendo que las bacterias malas en la zona proliferen fácilmente
  • Lleva una vida sexual responsable con una pareja estable
  • Protégete con condón para evitar adquirir esta infección por contacto e impedir el contagio de enfermedades de transmisión sexual
  • Evita o restringe las relaciones sexuales casuales
  • Usa gel o crema especial para tratar y prevenir la proliferación de bacterias dañinas y restablecer la flora vaginal

Detectar, tratar y prevenir la vaginosis bacteriana debe ser una prioridad, no solo ayudará a tu confianza  y comodidad, sino que, además, evitará complicaciones mayores de salud, ya que, de no solucionarse, te haces más vulnerable a:

  • Adquirir enfermedades de transmisión sexual (ETS) como el VIH. Si ya tienes VIH podrías contagiar más fácilmente a tu pareja
  • Desarrollar la enfermedad de inflamación pélvica, asociada a casos de infertilidad por daños en el útero y las trompas de falopio
  • Partos prematuros cuando estás embarazada

Ten en cuenta todas estas recomendaciones sobre cómo reconocer la presencia de la vaginosis bacteriana, sus posibles tratamientos y los consejos para minimizar el riesgo de desarrollarla. Pero, por supuesto, siempre asesórate con tu médico para evitar complicaciones.

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