Tips para que tu hijo deje el chupete

Ene 5, 2021

Cuando es hora de que un niño deje de usar chupete, los padres deben incentivarlo y acompañarlo en el proceso de tal manera que no se transforme en una pesadilla para él ni para tí. Para eso hay algunos consejos que puedes seguir.

Muchas veces la retirada del chupete es algo un poco traumático. El antes, durante y después puede venir acompañado con mucho llanto y desesperación. Primero que todo, debemos entender que el niño quizás creció toda su vida junto a un chupete, al cual le puede tener apego y cariño, por lo que el proceso y su angustia debe ser tomado seriamente.

Aunque te gustaría que lo tuviera para siempre, el uso continuado del chupete provoca contraindicaciones futuras. Es por esto que los padres pueden ayudarle a dejarlo, estableciendo un plan de “adiós al chupete”, dividido en fases.

Cuándo y por qué

Ofrecerle chupete a tu hijo es una decisión que debe ser informada, entendiendo los beneficios que tiene pero también sabiendo que en algún minuto debemos incentivarlos a que lo dejen pues deja de ser positivo para ellos.

Se sabe que el uso de chupete puede ayudar mucho en determinadas situaciones: para tranquilizar al bebé y ayudarlo a dormirse, debido a la succión que les recuerda a estar con su madre. 

Sin embargo, el chupete en determinadas circunstancias no le aporta, y su uso regular y posterior al año de edad, provoca complicaciones dentales y relacionadas al lenguaje.

Después de los doce meses de edad, los especialistas advierten riesgo de problemas dentales relacionados con el uso frecuente del chupete, desalineando su dentadura, y también puede provocar problemas futuros relacionados al lenguaje, debido al desarrollo muscular que genera.

La previa

Primero que todo, es importante considerar que si la familia está atravesando por un periodo de cambio de rutina (mudanza, guardería, jardín, separación, etc.), mejor posponer el abandono, ya que puede ser demasiado angustiante en esos momentos intentar dejarlo.

Antes de quitarlo por completo, intenta reemplazar en algunas ocasiones el chupete con un muñeco o peluche, o distraerlo con un abrazo y atención. No acudir al chupete como el primer recurso, y así lo ayudamos a pasar por una transición progresiva.

Puedes empezar a contarle una historia o explicarle que pronto deberá dejar el chupete, entregárselo a algún hada o realizar un ritual de entrega. Depende de cada padre, pero puede ayudar mucho hacerlo partícipe de la entrega, para que entienda por qué no debería usarlo más.

La clave está en controlar los tiempos e ir reduciendo su uso progresivamente

El momento de la despedida

En esta etapa debes acompañarlo mucho y ayudarlo a decirle adiós a su querido chupete. Quizás fijes un día para guardarlo, ponerlo en una caja o entregarlo a un personaje mágico. Dile lo orgulloso que estás de él y resalta que ahora es más grande

Lo más importante es que haya un momento o ritual que marque un antes y un después. No es aconsejable que de repente y sin aviso, le quites el chupete. Puede ser traumático y el niño no entenderá por qué ya no puede usarlo, quizás piense que es un castigo o que hizo algo mal. Al contrario, debe ser un proceso voluntario que lo tome como un logro y un avance. 

Si durante el proceso el niño está desesperado por el chupete o lo sorprendes usándolo, no se lo quites de golpe ni lo fuerces a dejarlo, tampoco te enojes. Vuelve a explicarle por qué debe dejarlo.

El momento que puede ser el más difícil es en la noche o siestas. Si el niño no se tranquiliza por la noche, acompáñalo y explicale que ahora es grande y debe dormir sin chupete. Quizás contarle un cuento puede ayudar.

Post-”trauma”

Tras la despedida, el niño se sentirá victorioso porque sus padres estarán orgullosos y contentos. Pero es normal que hayan “recaídas” o momentos de angustia que deben seguir acompañándolo.

El vacío que deja el chupete debe reemplazarse por mucho cariño y quizás un juguete o peluche que lo calme. Hay que volver a enseñarles un nuevo hábito: a calmarse sin un chupete.

Shares
Share This