Sueño del bebé: transición a dormir en su habitación

Jun 17, 2021

Los primeros meses el bebé suele dormir en una cunita en la misma habitación de los padres. Más adelante, puede dormir solo en su propia habitación. Este proceso implica llantos, noches sin dormir y mucha paciencia

La edad en la que un bebé pasa a su habitación depende de diversos factores y de la decisión de los padres. Habitualmente, ese cambio se realiza a alrededor de los ocho meses de edad.

En esta etapa transitoria suele aparecer la ansiedad por separación, ya que el bebé deja de ver a su mamá y papá inmediatamente cuando despierta, además de tener que acostumbrarse a un nuevo entorno para dormir.

Como sabemos, la calidad y cantidad del sueño del bebé afecta al bienestar de toda la familia, por lo que es un tema no menor. ¿Cómo conseguir que el bebé se duerma en su habitación y se quede ahí? 

El sueño en sus primeros meses

Los recién nacidos pueden dormir hasta 18 horas en un periodo de 24 horas y se alimentan cada 4 horas máximo. En las primeras semanas de vida, se recomienda que el bebé duerma en la misma habitación de sus padres, en una cunita conjunta a la cama de la mamá.

Esto tiene que ver con un tema práctico (la mamá tiene que alimentarlo muy seguido, a veces en la mitad de la noche) y por ciertos aspectos de seguridad del bebé (permite vigilarlo más de cerca).

Cerca de los 3 meses, el bebé puede incluso dormir toda la noche de un tirón. Duerme en promedio unas 14 horas en total en un periodo de 24 horas. 

Durante la noche, es normal que el bebé llore o haga ruidos, y puede quedarse dormido por sí solo luego de unos minutos. Las rutinas de mudar o alimentar al bebé durante la noche deben ser silenciosas, rápidas y oscuras, sin aportar estímulos innecesarios para que vuelva a conciliar el sueño.

Cuándo pasarlo a su propia habitación

Como mencionamos, en la crianza no hay edades perfectas ni exactas para todos los niños. Cada familia y bebé son distintos, y la decisión de dónde dormirá el bebé y a qué edad pasarlo a su propia habitación, depende de cada uno. 

Se aconseja consultar al pediatra acerca de estos temas, pues pueden haber aspectos de salud que podrían influir.

Generalmente, entre los 6 y 12 meses de edad es el periodo ideal para acostumbrar al bebé a dormir solo. Este es un gran paso que tiene que ver con el desarrollo de la personalidad y autonomía del bebé. De una manera, se “distancia” el lazo con la madre, de forma natural y sin traumas.

La relación madre/padre e hijo se empieza a desarrollar desde una perspectiva más independiente en el aspecto físico, por lo que los padres deben continuar su atención y cariño de otras maneras.

Es muy importante establecer una rutina constante y adecuada para acostarse: antes, durante y al despertar. Esto va a favorecer el proceso, pues los niños reaccionan muy bien a las rutinas y horarios, y les entregará buenos hábitos de sueño.

Hay algunos consejos para ayudar a los niños pequeños a tener un sueño nocturno de calidad:

  • Establecer una hora para acostarse y ser constante. Avisar con anticipación que la hora de dormir se acerca.
  • Incluir un periodo de relajación pre-sueño en la rutina. Ejemplo: darle un baño, leerle un cuento, bajar las luces, cantar, etc.
  • Si el bebé se despierta durante la noche, no mover al bebé de su habitación. Mudarlo o alimentarlo ahí mismo.
  • Disponer de un monitor de audio o video es muy útil para controlar el bienestar del bebé en todo momento, y no tener que entrar a la pieza para monitorearlo, con la posibilidad de despertarlo.
  • Que la habitación del bebé no esté muy alejada a la de los padres, para poder oirlo y acudir rápidamente a atenderlo cuando se despierte.
  • En el comienzo de la transición, es ideal no demorarse mucho en ir a verlo si se despierta, para que tenga la seguridad de que aunque duerme en otra habitación, sus papás están ahí.
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