Señales de que a tu bebé le están saliendo los dientes

Mar 12, 2020

Desde los 4 meses de vida hasta los 3 años aproximadamente, a tu hijo le empezarán a salir sus dientes, etapa que puede venir acompañada de dolor y molestia. Para que puedas reconocer si la dentición es la causa del llanto de tu bebé y saber qué hacer para aliviarlos, hay cierta información que te puede ayudar.

Criar a un bebé es como intentar resolver un acertijo: suelen llorar para comunicar que algo les incomoda y ese “algo” pueden ser muchas opciones. Puede tener cólicos, calor, estar mal sentado, o simplemente de mal humor, entre mil razones más. Una causa común de molestia para los bebés de alrededor de 6 meses es el crecimiento de sus dientes de leche.  

Etapas de desarrollo

Cada edad tiene su encanto (¡y espanto!). En los primeros meses de vida es donde probablemente veas mayores diferencias de mes a mes, avances y descubrimientos de tu bebé y tuyos. Cerca de sus 4 meses es cuando lo empezarás a ver interactuar más con su alrededor, sostener su cabeza más firme, empezará a querer llamar tu atención de cualquier manera, entre otros avances.

Al quinto ya sostiene la mamadera por sí mismo, está manejando mejor su motricidad en las manos, sostiene mejor los juguetes y quizás los pasa de una mano a la otra. Además, definitivamente se lleva a la boca todo lo que encuentra.

Alrededor de este punto es cuando empiezan a brotar los primeros dientes, los cuales suelen ser los incisivos inferiores, seguidos por los superiores. Después vienen los molares y, por último, los caninos. Esto tiene una lógica natural: los incisivos permiten a los bebés empezar a masticar alimentos blandos, que son los primeros alimentos de su dieta. La dentadura de leche tendría que tener sus 20 dientes alrededor de los 3 años de edad.

Este transcurso y línea de tiempo es aproximada, cada niño tiene su ritmo y desarrollo. Sin embargo, si no le ha salido ningún diente y tu bebé cumple un año, te recomendamos que visites un odontopediatra. 

Síntomas de dentición

Como para cualquier persona, el crecimiento de un diente no siempre pasa desapercibido para un bebé. El hueso quiere romper la encía para salir a flote lo que puede ser doloroso y hacer que tu hijo llore o presente ciertas conductas que no son comunes para él. Algunas de estas pueden ser: 

  • Antes de que comiencen a brotar los primeros dientes, los bebés suelen llevarse a la boca todo lo que encuentran y morderlo con aparente desesperación.
  • Al empezar a salir los dientes se estimula el funcionamiento de las glándulas salivales, por lo que incrementa el babeo. Esto es un signo positivo pues el aumento de la producción de saliva facilita el proceso de dentición. Este babeo constante puede producir irritación en la piel alrededor de la boca.
  • A medida que el borde cortante del diente empieza a querer salir y se acerca a la superficie, la inflamación de la encía aumenta y el dolor puede ser mayor. Puedes palpar las encías de tu bebé y fijarte si presenta inflamación. Hasta puede que sientas el diente que está por debajo.
  • En algunos casos, al salir los dientes se puede producir un hematoma, por un sangrado debajo de la encía. Si lo notas, no te preocupes, aplica compresas frías y se quitará solo en poco tiempo.
  • Esta sensación de incomodidad generada por todo lo mencionado anteriormente puede producir que se muestren muy irritables durante todo el día, y la noche también: es muy normal que les cueste conciliar el sueño y que se despierten varias veces.

Ojo: que esto pueda sucederle a algunos bebés, no significa que todos van a presentar estos síntomas. De hecho, muchos niños no sienten absolutamente nada o se adaptan con mayor facilidad, y de repente amanecen con un diente nuevo. Además, la erupción de los dientes no debería causar dolor intenso, diarrea o fiebre. Si tu bebé tiene alguno de estos síntomas se recomienda visitar al pediatra.

¿Cómo calmarles el dolor?

Si al palpar las encías corroboras que a tu bebé le están saliendo los dientes, y es por eso que presenta alguno de los síntomas anteriores, hay ciertas cosas que puedes hacer para aliviarles el dolor.

  • Dales algo que puedan morder y así frotar su encía, les ayuda mucho a aliviar el dolor. Puede ser tu dedo, un juguete, un alimento duro y fresco como una manzana, etc.
  • El frío es gran aliviador del dolor dental. Puedes darle un mordedor frío especial para la etapa (es una especie de juguete que mantienes en el congelador). El frío reducirá la inflamación de la encía. Otra opción es colocar trozos de fruta congelada en un alimentador de malla, así estará disfrutando mientras el frío minimizará el dolor.
  • Masajea las encías de tu bebé (con los dedos limpios).  
  • Una técnica que también puede ayudar son los masajes de reflexología en sus pies. Acaricia suavemente las yemas de los dedos de su pie, ya que podría aliviar su dolor.
  • Algunos expertos recomiendan remedios homeopáticos, como manzanilla, china o belladona, especialmente si tu bebé está durmiendo muy mal.

Limpieza dental

Cuando ya se presentó el primer diente se puede limpiar regularmente con un paño húmedo o un dedal de higiene bucal solo con agua. A pesar de que son de leche y se terminarán cayendo, si produce caries puede hacer que se caigan antes de que los dientes definitivos estén listos para salir, dejando huecos que podrían desalinear su dentadura. 

Antes de que cumplan un año de vida no es recomendable usar pasta de dientes. Sin embargo, sí se aconseja el flúor ya que ayuda a prevenir las caries dentales. Este mineral generalmente está presente en el agua, por lo que desde los 6 meses (edad en la que puedes empezar a darle de tomar agua) ya puedes empezar a ofrecerle pequeñas dosis de agua de manera frecuente.

Ya al año de edad, el bebé puede tener 6-8 dientes, los incisivos centrales y los laterales. Desde esta edad se puede utilizar un cepillo suave especial para bebés, y ya cerca de los 3 años puede usar una dosis más grande de pasta de dientes con flúor, ya que a esta edad el niño puede escupirla. Cuando ya formó toda su dentadura, recomendamos que se lave los dientes al menos dos veces al día.

Para mantener los dientes de leche en buen estado hasta que se caigan y sean reemplazados por los definitivos, una recomendación es evitar que el niño se duerma con la mamadera en la boca, pues los restos de leche facilitan la aparición de caries.

Que se chupen el dedo o incluso el puño, no es perjudicial para sus dientes. Simplemente están explorando sus extremidades. Sí es importante que durante esta etapa usen un chupete adecuado para su desarrollo ortodóntico.

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