¿Se puede evitar un aborto espontáneo?

May 27, 2020

El aborto espontáneo o aborto natural se produce por causas variadas y no intencionadas, por lo que es muy difícil evitarlos. Lo que sí podemos es intentar disminuir las probabilidades siguiendo las recomendaciones para un embarazo sano desde su planificación.

El aborto espontáneo es un término usado para un embarazo que finaliza dentro de las primeras 20 semanas de gestación de manera no intencional. Este es el tipo de pérdida de embarazo más común: alrededor del 20% de los embarazos puede terminar en aborto espontáneo. 

De este porcentaje de abortos espontáneos, cerca de un 60% serían embarazos químicos, que es cuando se pierde poco después de la concepción (antes de la quinta semana de gestación). En estos casos es probable que el embrión estuviera predestinado a abortar antes de la primera división de la célula. Puede que la mujer no se haya dado cuenta que estaba embarazada hasta ese sangrado.

Hay factores de riesgo ligados al aborto espontáneo que se pueden intentar minimizar o controlar, como evitar la exposición a rayos X o consumir ciertas drogas. Sin embargo, hay mujeres que toman todas las precauciones e igualmente sufren un aborto espontáneo.

Causas y factores de riesgo

A menudo, la causa de un aborto espontáneo no puede ser identificada. Muchas veces tiene que ver con una anormalidad cromosómica, que deriva de una esperma u óvulo dañado que genera una división incorrecta del cigoto.

Otros factores de riesgo pueden ser:

  • Estilo de vida: tabaquismo, consumo de drogas, desnutrición, exceso de cafeína.
  • Exposición a radiación o sustancias tóxicas.
  • La implantación del óvulo en el revestimiento del útero no se produce correctamente.
  • Edad materna (más de 40 años): aumentan las posibilidades de que el feto sufra malformaciones o alteraciones cromosómicas.
  • Antecedentes familiares o aborto espontáneo previo
  • Diabetes o trombofilia en la madre
  • Ovarios poliquísticos: las mujeres que sufren síndrome de ovarios poliquísticos tienen más dificultad para quedarse embarazadas y más posibilidades de presentar abortos.
  • Malformaciones o alteraciones en el útero: como la presencia de un cuello uterino débil.
  • Infecciones: enfermedades de transmisión sexual (como la gonorrea, VIH y virus del herpes) pueden aumentar el riesgo de aborto espontáneo sobre todo en el primer trimestre.

Si padeces alguna enfermedad crónica, acude a tu médico ojalá antes de quedar embarazada para saber a qué tienes que prestarle especial atención para reducir los riesgos.

Síntomas amenazantes

Hay algunas señales que pueden indicar una amenaza de aborto espontáneo. Si experimentas algunos de estos síntomas, debes ponerte en contacto con tu médico lo antes posible.

Algunas de estas señales son:

  • Dolor de espalda, a menudo más fuertes que los cólicos menstruales.
  • Pérdida de peso.
  • Contracciones cada 5-20 minutos.
  • Sangrado vaginal marrón o rojo (es muy común que éste suceda hasta en embarazos normales).
  • Disminución repentina en los síntomas de embarazo (náuseas, antojos, cambios hormonales…)
  • Fiebre alta, escalofríos y malestar general.

Qué se puede hacer para prevenir

Como mencionamos, una causa común de los abortos espontáneos se debe a anomalías cromosómicas, lo que no se puede evitar ni prevenir. Lo que puede ayudar a evitar las otras causas es tener un ambiente saludable desde la concepción y durante la gestación.

Para esto se recomiendan los siguientes hábitos para el momento previo al embarazo (cuando estás intentando quedar embarazada):

  • Hacer ejercicio de manera regular
  • Comer sano
  • Controlar el estrés
  • Mantener un peso saludable
  • No fumar
  • Consulta a tu doctor si los medicamentos que te administras no interfieren con una concepción y embarazo sano.

Una vez que confirmas que estás embarazada, hay que mantener la vida saludable ojalá aún más para proporcionarle a tu bebé el mejor ambiente para crecer y fortalecer su desarrollo:

  • Cuida tu abdomen, mantenlo fuera de peligro. Evita los deportes de contacto.
  • No fumar ni estar alrededor de alguien que fuma.
  • No beber alcohol ni otras drogas.
  • Eliminar la cafeína.
  • Seguir una alimentación adecuada rica en calcio y lava bien las frutas y verduras antes de consumirlas. También se aconseja evitar el consumo de embutidos no elaborados.
  • Acudir a todos los controles prenatales: esto es sumamente importante ya que puede detectar amenazas de aborto espontáneo y hacer algo para evitarlo.
  • Consumo diario de ácido fólico (consulta con tu doctor).

Es importante de recalcar que que exista amenaza de aborto no significa que el embarazo no seguirá adelante. Hay que seguir al pie de la letra las recomendaciones de tu doctor y acudir a todos los controles. Puede que te indique reposo cuando se trate de un fallo en la implantación. También algunos médicos prescriben progestágenos, una hormona sexual femenina esencial.

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