El primer baño del bebé

Dic 3, 2020

Llegará la hora de tener que bañar a tu bebé por primera vez y quizás se te vengan muchas dudas a la mente: ¿cómo sujetarlo? ¿Qué productos usar? ¿Cuándo y a qué hora hacerlo? Aquí una guía para ayudarte con su primer baño.

Limpiar a un bebé resbaladizo e incómodo puede ser difícil, pero debes estar tranquilo ya que cada vez será más fácil, ¡es todo cosa de práctica! Es normal sentirse inseguros y ansiosos, así que no te estreses.

Aprovecha el momento pues es muy bueno para armar un lazo con tu hijo, el cual estará relajado y siendo acariciado por tí. También puedes usar para enseñar e inculcar hábitos de higiene y bienestar.

Aspectos a considerar

¿Cuándo?

No existe una fecha obligatoria, sin embargo, la opinión general indica que no se debe bañar al bebé hasta que se le caiga el cordón umbilical y cicatrice completamente el ombligo, lo que podría suceder cerca de los 10 días de vida. 

En cuanto a la hora para hacerlo, no importa el momento del día pero sí es preferible hacerlo siempre a la misma hora para formar una rutina. Al final del día es un buen momento ya que el bebé estará relajado y listo para dormirse.

¿Con qué frecuencia?

Para un recién nacido, dos o tres veces a la semana es probablemente suficiente. Los otros días puedes hacer un aseo más localizado: mantén limpia la zona del pañal y lava sus manos, cuello y rostro varias veces al día.

Se recomienda que los primeros baños no duren más de 4 minutos.

¿Qué productos usar?

Se recomienda no utilizar jabón en los primeros baños ya que elimina la capa de grasa de la piel del bebé, que actúa como protección. No uses talcos ni colonias, pues pueden desencadenar alergias.

Más tips 

Lava siempre la bañera antes y después de su utilización. Nunca dejes solo a tu bebé durante el baño. Aprovecha la hora del baño para revisar al bebé y así descartar erupciones, inflamaciones u otros problemas. Puede que tu bebé llore mucho durante sus primeros baños, no te desanimes, pues se irá acostumbrando.

El paso a paso 

  1. Preocuparse de que no haya corriente de aire en el baño y que la temperatura ambiente sea de entre 22 y 25 grados.
  2. Llenar la bañera o tina con unos 12 cm de agua máximo a una temperatura cerca de los 35 grados.
  3. Preparar los implementos necesarios para el baño y dejarlos a mano, así no tener que dejar al bebé no supervisado para buscar algo. Algunos de estos pueden ser: toalla suave, pañal, ropa limpia, esponja, etc.
  4. Lávate bien las manos. También puedes poner un cojín o algo blando al lado de la tina para cuidar tus rodillas y estar más cómoda.
  5. Desnuda al bebé y limpia la zona del pañal con una toallita húmeda.
  6. Sosténlo de manera que la cara interna de tu codo sostenga su cabeza y con tu mano sostengas su potito. Colócalo en la bañera y continúa sosteniéndolo para asegurar que su cabeza quede fuera del agua.
  7. Luego, lava su cabecita, axilas, el pecho, las manos, sus genitales, piernas y pies. Puedes usar una esponja suave si quieres.
  8. Luego gíralo cuidadosamente y lava su espalda y nalgas.
  9. Mientras lo bañas puedes hablarle y sonreírle para distraerlo.
  10. Una vez que esté totalmente limpio, levántalo y envuélvelo con una toalla suave.
  11. Sécalo bien, dando toquecitos suaves con la toalla. Es importante secar bien todos los pliegues de su piel, especialmente en el cuello, detrás de las orejas y en el área del pañal.
  12. Después del baño puedes utilizar una loción adecuada para hidratar su piel.
  13. Comienza a vestirlo con ropa seca.

Recuerda que además de la higiene, el baño es importante para fortalecer el vínculo entre papás y bebé, estimula su desarrollo psicomotor y es un momento de juego. Realiza la tarea con calma, suavidad y alegría.

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