¿Las pataletas se pueden prevenir/anticipar?: ¡Sí!

Feb 4, 2021

Como padres, las pataletas son momentos desagradables que pueden volvernos locos. La psicóloga especialista en aprendizaje y desarrollo -neuropsicología cognitiva- y sueño infantil, Lorraine Lewis Gozalvo (@maternidad.panda), nos explica por qué suceden los berrinches, cuál es el importante rol del cuidador y cómo podemos evitarlos

Primero, tenemos que entender que en el desarrollo de un niño alrededor de los 18-36 meses e incluso 4-5 años, sus emociones y sus procesos de autorregulación están en maduración. Por lo tanto, ellos no tienen las estrategias internas para pensar: “Me calmo luego actúo”. 

Quienes regulamos su temperamento somos sus cuidadores principales, y esto ocurre por una razón bien sencilla: nosotros tenemos un centro de mando interno en el cerebro (corteza prefrontal) que es el encargado del control inhibitorio, es decir, el de regular y calmar cualquier impulso antes de actuar. En nuestros niños, esto se encuentra inmaduro, no se ha desarrollado aún y pasará mucho tiempo antes de que eso ocurra.

Su cerebro externo somos nosotros. Esto quiere decir que debemos ser capaces de regular, calmar, contener y ponerle nombre a todo lo que le ocurra a nuestro hijo para ayudarle a comprender el mundo y lo que siente a partir de él.

Entendiendo esto, y desde la lógica de un niño, si está súper entretenido jugando y su cuidador aparece de sopetón y le dice: “deja eso ahí, vamos a mudarte”, lo más probable es que reciba un “no” por respuesta. Como el adulto está apurado, cansado, y ya se ha pasado toda la mañana haciendo mil cosas, lo más probable es que le responda “apúrate, ven a mudarte”. El niño volverá a decir no, y se puede desencadenar una lucha que finalmente termina en llanto, patadas, y gritos. – Sí, me ha pasado

Entonces, ¿porque no damos la vuelta corta y tratamos de estratégicamente elegir nuestras batallas para así no desencadenar un momento desagradable? Podemos desde el juego, desde los absurdos o desde la gracia, hacer de un momento poco divertido algo entretenido.

Involucrar lo que el niño está haciendo con lo que yo necesito o quiero hacer: “¿Le decimos a los animales que nos ayuden a arreglar la ropa?Permiso animales, vamos a hacer algo cortito y siguen jugando”. Probablemente para el niño no será una imposición, será incluso tal vez una oportunidad de interacción valiosísima. “Cuéntame, ¿a qué jugabas?, ¿qué estabas haciendo?, ahh que entretenido, después sigues jugando”. 

Entiendo que hay veces que todo nos gana, que no siempre está la paciencia, las ganas, el ánimo o incluso la misma disposición del niño. Pero si de 10 veces lo intentamos 4, ya iremos avanzando un montón. ¡Por algo se parte!

Muchas pataletas, berrinches, rabietas y desbordes pueden ser anticipados y prevenidos. Sí, muchos. Otros no, pero muchos sí. Por lo tanto, entender un poco el funcionamiento de nuestros pequeños nos sirve para adelantar camino y así no nos pille sin herramientas.

Establecer límites, explicar y anticipar es importante para un niño. Da seguridad, estabilidad y calma. Podemos hacer de clásicos momentos desagradables, instancias exquisitas de vínculo.

¿Quieres saber más de esto? Te invito a leer mi libro “Mirar más allá del Niño: debajo de la pataleta”, disponible en mi página web www.mamapanda.cl

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