El parto en el agua

Oct 28, 2021

Un parto en el agua es aquel que se realiza dentro de una piscina o tina con agua, en un hospital o en una casa con ayuda de una matrona. Antes de decidir que esto es lo que quieres, conoce bien las ventajas y desventajas.

Los partos en el agua son 100% naturales, por lo que no se usan medicamentos ni anestesia. Las matronas o parteras tienen un papel muy importante, ya que tienen formación específica para apoyar a las mujeres en el momento del parto y aconsejar distintas posturas y técnicas de respiración para facilitar la salida del bebé.

En los hospitales un médico puede estar presente por si se dan complicaciones, ya que la matrona no está autorizada para casos de emergencia en los que la mujer necesita atención médica.

Este tipo de parto tiene muchos beneficios analgésicos pero también puede estar contraindicado en ciertos casos. Aprende más sobre sus ventajas, riesgos y cómo prepararse.

En qué consiste

El parto en el agua es cuando el trabajo de parto (o parte de él) y el periodo expulsivo se produce en el agua. Este parto está indicado para todas aquellas mujeres que hayan tenido un embarazo sin complicaciones ni patologías de base. Se trata de un parto de baja intervención.

El agua tiene beneficios analgésicos, por lo que este tipo de parto se presenta como una alternativa de parto natural en la que el dolor es aliviado por el líquido. El agua a temperatura de 37ºC genera una sensación placentera y atenúa las molestias, disminuye el dolor y favorece la relajación. La anestesia epidural no puede ser administrada dentro del agua. 

La mujer debe entrar a la piscina o bañera cuando haya alcanzado una dilatación de unos 3-5 cm. El agua favorece que la dilatación se de más rápido, pero si se entra antes de que haya comenzado la dilatación, podría ralentizar las contracciones.

Como todo parto, hay ciertos factores de riesgo y casos en los que no se recomienda:

  • Si el bebé no está bien colocado.
  • Si la mujer tiene las probabilidades de tener sangrado excesivo o infección.
  • Embarazo múltiple.
  • Hay una cesárea anterior.
  • La madre no ha tenido control de embarazo.
  • La madre presenta antes del embarazo diabetes, rotura uterina o cardiopatías.
  • Durante la gestación sufre diabetes gestacional, preeclampsia, fiebre o anemia.
  • Patología o malformación fetal diagnosticada. 

Ventajas y riesgos

Algunos beneficios del parto natural para la mamá y el bebé:

  • El agua tiene un efecto calmante y ayuda a aliviar los dolores.
  • La facilidad de movimiento y la posibilidad de flotar en el agua permite cambiar de postura más fácilmente.
  • Flotar en el agua hace que las contracciones sean más eficaces y mejora la circulación de la sangre.
  • El agua ayuda a controlar la presión arterial.
  • El perineo es más flexible y está más relajado, por lo que se reduce el riesgo de desgarro y necesidad de poner puntos de sutura.
  • El ecosistema líquido similar al intrauterino permite una fácil adaptación del recién nacido a la vida extrauterina. Además, los recién nacidos presentan un reflejo de inmersión que les impide la realización de movimientos respiratorios cuando se sumergen en el agua.

Por otro lado, algunos de los posibles riesgos pueden ser:

  • Poca investigación sobre el tema.
  • Puede ser peligroso para la madre porque puede entrar agua en la sangre.
  • Riesgo de que el bebé aspire agua cuando nace.
  • Algunos estudios recomiendan que el nacimiento en sí no se realice en el agua, solo la etapa en la que la mujer comienza a dilatar.
  • Infecciones por el agua contaminada.
  • La relajación del agua puede disminuir el número e intensidad de las contracciones uterinas.
  • Dificultad para controlar el bienestar fetal, ya que no se realiza la cardiotocografía. 
  • No se consigue el nivel adecuado de analgesia en algunos casos.
  • Sería necesario ir a un hospital o sala de partos fuera de la bañera si surgen complicaciones como fiebre materna, hemorragia, problemas con el cordón umbilical u otras irregularidades.

Cómo prepararte

  • Escoge el lugar y el profesional que esté habituado a los nacimientos en el agua y que te haga sentir cómoda.
  • Preparar los suministros necesarios: la bañera debe ser amplia, cómoda y profunda. Se debe desinfectar y fregar muy cuidadosamente antes del parto. El agua debe ser lo suficientemente limpia y a una temperatura cerca de los 37ºC.
  • Es importante que trabajes durante tu embarazo en técnicas de relajación mental, respiración y control natural del dolor.
  • Infórmate bien acerca del parto en el agua, agota todas tus dudas con el especialista, asiste a clases de preparación para este tipo de parto y conversa con otras mujeres que lo hayan hecho.
  • Prepárate para que pueda surgir algún imprevisto que te haga cambiar los planes y considera un plan B o de emergencia.
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