Niños y uso saludable de las pantallas

Feb 24, 2021

Promover hábitos saludables de consumo de pantallas desde pequeños es muy importante, ya que en la actualidad son parte esencial de múltiples aspectos de la vida. Como padres, es importante saber los riesgos que la exposición a las pantallas implica, y cómo podemos promover un uso adecuado de estas.

Ya sea para el estudio, trabajo, entretención, información, entre otras áreas, las pantallas son una herramienta casi esencial en nuestras vidas, especialmente en estos tiempos de pandemia. La exposición a las pantallas en niños es casi imposible de evitar, aunque sí se puede limitar el tiempo y utilizar de manera positiva

El tiempo de pantallas en niños siempre debería estar supeditado al resto de las tareas y obligaciones, y nunca debería quitar horas de sueño, ejercicio físico, sociabilización ni familia.

La recomendación más realista consiste en crear un plan de uso mediático y ser constantes con esas “normas” del hogar. Especialmente para los niños, quienes están en una etapa de desarrollo físico, intelectual, emocional y social. 

El reto de la actualidad es enfrentar el tema desde la moderación, así estaremos promoviendo una exposición a las pantallas saludable para la familia.

Riesgos de la exposición a las pantallas

Hay algunos aspectos negativos que se han relacionado con el uso de pantallas, ya sea un televisor, computador, tablet, videojuego o celular. En aspectos generales, hay que comprender que el uso de pantallas en niños pequeños puede generar sedentarismo y obesidad.

Se ha demostrado que algunos videojuegos o programas infantiles pueden provocar comportamientos agresivos en los menores. El contenido que ven los niños es muy importante para disminuir un efecto negativo.

Hay que considerar también todo lo que los niños dejan de hacer mientras utilizan estos dispositivos: jugar con otros niños, leer, realizar actividad física, pasar tiempo con la familia, etc. Su desarrollo cerebral depende mucho de las experiencias que vive.

Se han estudiado problemas visuales más tempranos relacionado al uso de pantallas en niños pequeños. Para evitar la fatiga visual y sequedad ocular, se recomienda limitar el tiempo de exposición o realizar pausas cada media hora, parpadear a menudo y mantener una distancia adecuada con la pantalla (al menos 60 cm). 

La alteración del sueño de los menores es una posible consecuencia de exposición a pantallas en la noche, ya que el cerebro interpreta la luz de las pantallas como que es de día. Muchos dispositivos tienen la opción de regular la intensidad lumínica o de cambiar el modo de pantalla a la que tiene menor luz azul. El lugar en donde se utilice el dispositivo debe contar con iluminación adecuada para no forzar la vista.

Edades y tiempo recomendado

En conclusión, la exposición de niños a pantallas puede ser perjudicial para el desarrollo infantil si no se controla adecuadamente. Lamentablemente, su uso comienza cada vez a edades más tempranas y en tiempos extensos.

Los expertos destacan que hasta los dos años, los infantes no deben estar expuestos a ningún tipo de pantalla. Más grandes, hay ciertos tiempos máximos recomendados, siempre con contenidos de calidad didáctica y apropiados para su edad.

De acuerdo a los expertos, los tiempos máximos adecuados de pantalla en niños según su edad son los siguientes:

  • 0-2 años: 0.
  • 2-5 años: entre media hora y una hora al día.
  • 6-12 años: una hora al día.
  • 13-15 años: una hora y media diaria.
  • + de 16 años: dos horas.

Lo anterior tiene ciertas observaciones:

  • Para los más pequeños, el uso de dispositivos debe ser acompañado por un adulto.
  • Nunca en horarios de comidas.
  • Ojo con las redes sociales cuando son mayores.
  • Los dormitorios no deben tener pantallas.

Otros consejos al respecto

Los expertos también recomiendan seguir ciertas indicaciones en relación a los lugares y momentos en los que las pantallas se usarán. Es muy importante crear rutinas desde que son pequeños, y que hayan reglas claras y constantes.

  • No usar pantallas al menos una hora antes de ir a dormir.
  • No usar pantallas a la hora de comer. Esto aumenta las probabilidades de sufrir obesidad. 
  • Marcar un “tiempo en familia” en el que ningún miembro de la familia use ningún tipo de dispositivo.
  • Que los menores no puedan descargar o ver contenido sin autorización de un adulto. 
  • Ver juntos cierto contenido promueve la interacción, discusión y aprendizaje.
  • Cargar los dispositivos en un lugar lejos de las habitaciones, ya que la luz que emiten algunos aparatos mientras se están cargando o en reposo puede afectar la calidad del sueño.
  • Ojo con la publicidad que puede aparecer. Se recomienda ofrecer a los niños contenidos previamente descargados y revisados.
  • Crea pautas de tiempo de consumo de televisión para la familia.
  • Recuerda que eres un ejemplo: no le pidas a los más pequeños conductas que los adultos de la casa no cumplen.
  • Acuerda en conjunto con los niños los programas apropiados de acuerdo a sus intereses y edad.
  • No utilices la televisión u otras pantallas como premio o castigo.

Explicar e inculcar hábitos positivos es muy importante para que entiendan las ventajas y lo negativo de la exposición a las pantallas, ya que cuando vayan a la casa de otra persona y no puedas supervisar lo que hace o vea, él pequeño ya sabrá comportarse según lo que le enseñan en su hogar.

La gestión que se haga los primeros tres o cuatro años de edad les ayudará mucho a saber normas básicas y a tener las herramientas para una relación saludable con las pantallas.

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