Irritaciones cutáneas comunes en la piel del bebé

Jul 13, 2021

Las irritaciones de la piel en bebés son afecciones muy comunes cuando son muy pequeños. Esto se debe a que su piel no está 100% desarrollada, lo que la hace más susceptible a sufrir problemas cutáneos.

La piel del bebé

Los bebés no nacen con la capa cutánea más superficial (estrato córneo) totalmente desarrollada, lo que se traduce en una epidermis más delgada que pierde más calor y agua en comparación a un adulto. Como consecuencia, su piel es vulnerable a la irritación y deshidratación, y está más desprotegida frente a las agresiones externas.

Sumado a lo anterior, el sistema inmune de los bebés pequeños es inmaduro, lo que incrementa el riesgo de sufrir afecciones cutáneas inflamatorias como son las irritaciones. En el mismo sentido, las glándulas sebáceas son escasas por lo que los mecanismos de defensa están menos desarrollados que en una piel adulta.

Tampoco hay que olvidar los pliegues cutáneos de los bebés: en esas zonas (zona genital, axilas, rodillas, cuello) se suele acumular sudor, suciedad o restos de productos químicos que pueden irritar su piel.

El pH de la piel del recién nacido es más neutro de lo normal. Este pH se irá acidificando en las primeras semanas hasta llegar a una mayor acidez y capacidad de defensa.

Su piel es mucho más fina, pudiendo llegar a ser un 30% más delgada que la del adulto. Su capacidad de regular la temperatura aún no está bien desarrollada y la producción de melanina es menor que en la de un adulto, por lo que no puede protegerse adecuadamente del sol.

Debido a todas estas características de la piel del bebé, es necesario conocer las afecciones a la piel del bebé más comunes para saber identificarlas y tomar las medidas necesarias para cuidar su piel.

Afecciones a la piel comunes

Dermatitis del pañal

Es una de las afecciones más comunes en los bebés entre 6 y 12 meses de edad. Se debe a la humedad y oclusión en la zona del pañal. El contacto con la orina y heces hacen que el pH de la zona varíe, lo que puede causar una reacción inflamatoria e irritativa. 

Las condiciones de humedad, maceración y fricción que provoca el pañal en las áreas que cubre ayudan a que aparezcan las irritaciones. Todos estos factores pueden ocasionar un daño en la epidermis, la cual acaba perdiendo su función de barrera lo que causa un sarpullido que puede ir acompañado de cambios en la coloración de la piel.

La urea de la orina y los cambios en las heces debido a la variación de alimentación debido a la salida de los dientes también colaboran a esa irritación.

Acné neonatal

Es común que aparezca durante los primeros meses de vida del bebé. Se presenta de una manera similar al acné de los adultos en apariencia: pápulas inflamatorias y granitos rojos  en la zona de la frente, mejillas y barbilla. Su causa tiene que ver con la actividad de las hormonas recibidas de la madre.

Costra láctea

También llamada dermatitis seborreica infantil. Es una patología inflamatoria muy común en bebés pequeños y se manifiesta con enrojecimiento y escamas amarillas en el cuero cabelludo del bebé. Se puede extender a las cejas, mejillas y pliegues de brazos y piernas.

Su causa tiene que ver con la excesiva producción de las glándulas sebáceas por parte de las hormonas maternas. No suele causar dolor ni picor, y desaparece por sí sola.

Sudamina o miliaria

Enfermedad de la piel que consiste en un sarpullido o erupción que suele aparecer en niños menores de un año. Se produce por una obstrucción de las glándulas sudoríparas y se manifiesta con granitos rojos en la cara, cuello, pliegues y espalda. 

Las irritaciones por sudor se producen debido a que los bebés tienen una respuesta más exagerada a los cambios de temperatura, especialmente al calor. Cuando sudan más de lo habitual, el sudor puede irritar sus poros y, como consecuencia, aparece un sarpullido que se caracteriza por la presencia de muchos granitos pequeños.

Dermatitis atópica del lactante

En los tres primeros meses de vida suele aparecer esta enfermedad, que afecta las mejillas, cuello y brazos. Se produce por una alteración de los lípidos de la piel que dejan la piel desprotegida y no puede realizar correctamente su función de barrera. 

Todo esto provoca sequedad, enrojecimiento y picor. Su aparición se relaciona con una variación genética que afecta la capacidad de la piel para conservar la humedad y protegerse frente a agentes irritantes, alérgenos y externos tales como la tensión emocional o la sequedad ambiental.

Si no se trata a tiempo o de modo adecuado, la dermatitis atópica puede ir acompañada de heridas y costras debido al rascado.

Cuidados y prácticas para protegerlo

Como vimos, hay muchas irritaciones en la piel que pueden afectar al bebé debido a las características de su barrera cutánea. Las medidas de higiene e hidratación deben ofrecer protección para evitar que su piel se lesione e irrite.

Por otro lado, su piel tiene una alta capacidad de recuperación, por lo que las irritaciones pueden mejorar fácilmente con mínimos cuidados.

Algunas recomendaciones para el cuidado de su piel:

  • Cambio de pañal: como vimos, la dermatitis del pañal es muy común en lactantes, y puede ser molesto para el bebé. Para evitar que se irrite su piel, es importante cambiar con frecuencia el pañal e inmediatamente cuando se ensucie. Para el aseo se aconseja utilizar toallitas húmedas como las WaterWipes, debido a su mínima cantidad de ingredientes (agua y extracto de fruta). 
  • Baño: al asear al bebé, es importante utilizar productos naturales especiales para bebés, que sean respetuosos con su pH. Además, evita el agua demasiado caliente y los baños prolongados. Seca con una toalla suave mediante toquecitos.
  • Hidrata su piel: tras el baño, se recomienda aplicar crema emoliente especial para bebés en todo el cuerpo. Realizar esto habitualmente.
  • Los bebés menores de 6 meses no deberían exponerse al sol. Luego de esa edad, se les debe aplicar protector solar alto siempre.
  • Evita abrigar en exceso al bebé, ya que puede favorecer la aparición de sarpullido. Es preferible utilizar ropa de materiales naturales y transpirables, como el algodón. Para lavar, utiliza un detergente suave e hipoalergénico.
  • Mantén sus uñas cortas para evitar heridas en caso de rascado de la piel.
  • Deja que ande desnudo por unos minutos al día para ventilar su piel.

En caso de que la afección no mejore o desaparezca en unas semanas con los cuidados adecuados, acudir al pediatra. Si una irritación de la piel en bebés viene acompañada con fiebre o secreción, consultar con el médico ya que puede ser señal de una infección.

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