Incentivar el habla de tu bebé: sus primeras palabras

Oct 27, 2020

Hay ciertas etapas en la vida de tu bebé que quedarán marcadas para siempre: sus primeros pasos, su primera comida, su primer día en el jardín… y sus primeras palabras. Ese momento en que dice “mamá” o “papá” y de ahí en adelante cuando empiece a comunicar lo que quiere o siente, es inolvidable. ¿Quieres saber más?

Algunos padres están ansiosos de que sus hijos empiecen a comunicarse verbalmente, y se preocupan de que tengan retrasos relacionados a la comunicación. La verdad es que cada niño tiene sus propios tiempos y su propio lenguaje (a algunos se les entiende más y a otros menos), pero sí hay algunas cosas en común entre los pequeños.

Los niños aprenden a hablar como aprenden todo lo demás: imitando y observando lo que los rodea. Sin embargo, podemos ayudarles a través de ciertos ejercicios a comunicarse de la mejor manera.

Cuándo debería empezar a hablar

No debemos obsesionarnos acerca de a qué edad dice su primera palabra. Al principio puede ser un balbuceo poco claro, luego puede empezar a sonar como mamá o papá, y quizás más adelante ya diga el resto del diccionario.

Alrededor de los 8 meses (en algunos casos, antes o mucho después), los bebés empiezan a expresar sílabas en vez de balbuceo. Son aproximaciones fonéticas a las palabras de los adultos, imitaciones a algunos sonidos. Las utilizan para referirse a objetos o situaciones específicas.

El 50% de los niños dicen a los 7 o 6 meses de edad las palabras “papá” o “mamá”. Puede ser inespecífico, lo dice porque sí, sin saber que se refiere a sus cuidadores. Cerca del año ya estaría asociando esas palabras con sus padres.

“Adivina qué”

El balbuceo o primeras palabras de los bebés son como un acertijo imposible. Los adultos deben descifrar los sonidos e intentar entenderlos para así corresponder su comunicación y motivarlos a seguir hablando.

Lo mejor para “adivinar” qué está diciendo tu bebé es basarse en el contexto. Si acaba de tomar agua, puede que diga una palabra similar. Que diga “agua” no significa necesariamente que quiere agua, quizás puede ser que acaba de tomar agua o que observó el agua en el vaso. Una palabra puede tener muchos significados.

Algunas palabras las empiezan pero no las terminan (o viceversa), por lo que cuando diga “oche”, quizás se refiera a la noche. Debemos preguntarles a qué se refieren, repitiendo la palabra correcta y modulando para que la empiece a pronunciar de manera más clara.

Debemos tener una capacidad de reflexión y una mente abierta, ya que por ejemplo, quizás a todos los objetos redondos les diga “pelota”. Enseñarles la palabra correcta es clave, pero sin retarlos ni presionarlos, dales tiempo.

“Mamá”, “papá” y “yo” suelen ser las primeras palabras. El bebé es capaz de identificarse a sí mismo y a sus compañeros principales.

Lo que puede motivarlos

Para ayudarles a lanzarse al mundo de las palabras y comunicación hablada, hay algunos ejercicios que puedes realizar:

  • Repetición: elige algunas palabras clave fáciles y repitelas con frecuencia, modulando claramente.
  • Conecta la palabra con la acción u objeto: incorporar palabras y movimiento o apuntar. En vez de explicarle hablando, mostrar al niño qué es a través de mímica, movimiento, o de otra manera, ya que entenderá más rápido.
  • Concéntrate y demuestra interés en lo que está diciendo, aunque no entiendas mucho. Intenta adivinar qué dice y respondele.

Si te preocupa que el habla de tu hijo esté retrasado, consulta con un fonoaudiólogo infantil.

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