¡Mi hijo le teme a los perros!: qué hacer

Feb 26, 2021

No es poco común que hayan niños pequeños que les dé un cuadro de ansiedad y miedo cuando ven a un perro cerca, sin importar el tamaño que tenga o su actitud al aproximarse. Esto puede transformarse en un problema, ya que el pánico en el niño puede ser muy alto e impedir un día a día normal

Hay varias formas en las que los papás pueden ayudar a los hijos miedosos a superar su temor. Pero, primero que nada, se debe identificar si es un miedo o una fobia

Temor injustificado

Es importante analizar si se trata de un miedo o de una fobia, pues se debe actuar de manera diferente en ambos casos. 

Si hablamos de fobia a los perros, la reacción del niño será desmesurada y vendrá acompañada de un cuadro de ansiedad que lo bloqueará. Para tratar un caso de fobia se debe acudir a un psicólogo infantil.

La cinofobia es el miedo irracional a los perros, la cual se presenta en un 8% de la población y puede ser muy limitante. Es una fobia habitual en la infancia. 

Cuando el niño siente miedo, se altera y se pone nervioso ante la presencia de un perro. Sin embargo, cuando la situación pase, el niño se relajará y todo volverá a la normalidad.

Hay algunas posibles causas que despiertan el miedo a los perros en el niño:

  • Algo desconocido: es una reacción lógica y natural de aquellos niños que no se han criado con perros. No saben cómo interactúan y qué reacciones tienen usualmente.
  • Lo que escuchan: el miedo puede venir por comentarios del entorno del niño, que generan en su mente una imagen alterada de los perros. Ya sea una de sus personas cercanas le tiene miedo a los perros, o cuando se amenaza al niño con una figura de perro agresiva.
  • Mala experiencia: basta con un ladrido inesperado, una imagen agresiva que vió en una película o un recibimiento un poco brusco de un perro puede asustar a un niño pequeño.

Qué hacer

Una vez descartado que es una fobia, se pueden llevar a cabo ciertos consejos para ayudar al niño a superar su miedo:

  • Respeta su temor y no lo fuerces: tener miedo es algo personal, que puede aumentar si es forzado a enfrentarlo cuando no está preparado. Es importante que el niño se sienta acompañado y entendido. Jamás lo fuerces a acercarse a un perro si no quiere.
  • Corrige su percepción: puede ser que el miedo surja por una concepción equivocada o mala experiencia. Quizás lo único que necesita es observar a los perros desde un lugar que se sienta seguro, ver cómo reaccionan e interactúan con sus dueños. Explícale que los perros son cercanos al humano, que todos son distintos pero en general, inofensivos y que podrían ser sus mejores amigos.
  • Enséñale a aproximarse: cuando tengas la posibilidad de interactuar con un perro tranquilo y confiable, muestrale a tu hijo cómo acariciarlo y acercarse a él. Explícale que es normal que lo huela, lama o se suba sobre él, pero que está jugando. Realiza acercamientos progresivos, no lo apures.
  • Sé un ejemplo y cuida tus palabras: muéstrate confiado cuando estés cerca de un perro. Además, no uses a los perros como imagen de animal agresivo en situaciones que quieres lograr algo de tu hijo.

Es importante enseñarles que no se debe acercar ni acariciar a cualquier perro que vean en la calle, sino que ojalá siempre esté acompañado del dueño.

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