¡Mi hijo tiene piojos! ¿Qué hacer?

Jun 22, 2021

Notas que tu hijo se está rascando la cabeza constantemente… le revisas el cabello y encuentras una liendre o piojo. ¡Qué pesadilla! Sabemos que la pediculosis es un tema estresante, pues pareciera que nunca va a terminar. Aquí algunos tips. 

Los piojos son insectos que viven en el cabello de los seres humanos y se alimentan de la sangre del cuero cabelludo. La pediculosis es la irritación cutánea causada por una infestación de piojos y se caracteriza por un picor muy intenso.

Esto suele afectar comúnmente a los niños y niñas, y requiere un meticuloso tratamiento para eliminar todos los invasores.

Los temidos piojos y las liendres

Los piojos son un problema muy frecuente, especialmente en niños pequeños. Se contagian con gran facilidad y sus picaduras pueden causar picazón e irritación del cuero cabelludo. Lo peor es que cuesta mucho liberarse de ellos.

No causan ninguna enfermedad ni son peligrosos para la salud de la persona. Tampoco significa que la persona que los presenta tiene una mala higiene: a los piojos no les importa si la cabeza de una persona está limpia o sucia, solo necesitan sangre.

Se propagan con mucha facilidad, por lo que lo mejor es tratarlos lo antes posible.

Los piojos se pueden ver caminando por el cuero cabelludo y pueden tener el tamaño de una semilla de sésamo. Por otro lado, las liendres son huevos de piojo y son más pequeñas, además están estáticas en los pelos (como la caspa pero sin desprenderse).

El periodo de incubación de los huevos de piojo es de una a dos semanas. Si encuentras una liendre más oscura (cafesosa), el piojo está adentro del huevo, aún no sale. Si la liendre es más clara (blanca), significa que el piojo ya nació y salió, por lo que es un huevo vacío.

La picazón es un síntoma de los piojos, ya que la saliva del insecto causa picor. También puedes llegar a sentir que algo camina por tu cabeza.

¿Se pueden prevenir?

Como mencionamos, los piojos se propagan rápidamente de una persona a otra. Aunque no vuelan ni saltan, tienen unas pinzas que les permite adherirse al cabello fácilmente.

Especialmente cuando son niños, los contextos grupales como colegios, guardería, pijamadas, juegos, campamentos, etc., son situaciones perfectas para que se contagien los piojos unos a otros.

Lo más fácil es que se propaguen a través del contacto cabeza con cabeza, pero la conducta de compartir cama, almohada, ropa de vestir, cepillos, gorros, etc., también son fuentes de contagio. Las mascotas no pueden contraer ni contagiar piojos a las personas.

Es difícil eliminar los piojos, por lo que es recomendado ciertas prácticas diarias para prevenir el contagio:

  • Evitar el contacto cabeza-cabeza.
  • Llevar el cabello recogido con un moño.
  • Lavar constantemente la ropa de cama y de vestir.
  • Pase la aspiradora por alfombras y muebles tapizados de modo frecuente.
  • No compartir objetos como cepillos, cintas, peintes y otros artículos para el cabello.
  • Al lavar el cabello de los miembros de la familia, inspeccionar y buscar liendres o piojos y comenzar tratamiento inmediatamente si se encuentra.

Tratamiento: cómo eliminarlos

El objetivo de un tratamiento efectivo es eliminar el 100% de las liendres y piojos vivos. No sirve eliminar algunas, pues se reproducen rápidamente. Por lo que inmediatamente al detectar piojos o liendres en el cuero cabelludo, se debe dedicar tiempo para tratar y evitar que se propaguen.

Hay dos objetos clave a la hora de intentar eliminar los piojos y liendres:

  • Peine metálico: también llamado liendrera de púas metálicas, con un espacio máximo de 0,3mm. Su uso es fundamental para eliminar las liendres y piojos.
  • Repelente pediculicida: puedes utilizar un champú o loción formulados médicamente para matar piojos (hay de venta libre). Idealmente debe contener permetrina, silicona o alcohol bencílico, elementos más eficaces para eliminar los piojos.

El uso de ambos artículos es fundamental, pues el repelente los mata y el peine los saca de la cabeza. El tratamiento se debe repetir cada 7-10 días, por si quedó alguna liendre suelta.

Hay situaciones en las que, a pesar de seguir las instrucciones, es difícil acabar con los piojos. Esto es porque los tratamientos no se realizan correctamente (el champú no cubre toda la cabeza o no se deja el tiempo suficiente) o porque no se usan repelentes adecuados.

También existen centros profesionales especializados en eliminar piojos y liendres. Son servicios como una peluquería.

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