Gracias a los rápidos avances de la ciencia y la tecnología, hoy existen diversos tratamientos de fertilidad que ayudan a mujeres y hombres a convertirse en madres y padres. Alrededor del 10% de la población en edad reproductiva tiene problemas de fertilidad, y la fecundación in vitro es uno de los tratamientos para ello.

 

¿Qué es la fecundación in vitro?

 

Es una técnica de reproducción asistida donde un óvulo y un espermio se fecundan en un laboratorio, para posteriormente ser introducidos al útero (o en algunas ocasiones a la trompa de falopio), donde debiese seguir el proceso naturalmente.

Si bien es un tratamiento que se realiza hace muchos años (en 1973 nace el primer bebé producto de esta técnica en Australia), y ha demostrado ser efectivo, sigue siendo muy exclusivo debido a sus altos costos.

No existe una edad límite para realizar este tratamiento, ya que el criterio clínico utilizado es la reserva ovárica, es decir, la cantidad de óvulos disponibles en el cuerpo de la mujer. Lo que sucede con la edad es que a mayor edad, peor es la calidad de los óvulos, por lo tanto mayor la dificultad para concebir. 

 

¿Por qué optar por esta opción?

 

Hasta hoy, es la forma más eficaz de reproducción asistida.

 

¿En qué consiste el procedimiento?

 

A grandes rasgos, el proceso se desarrolla de la siguiente manera:

  1. Estimulación de la ovulación: esto para reclutar la mayor cantidad de ovocitos posible. En este proceso se usan anticonceptivos e inyecciones. Este proceso dura entre 10 y 12 días, durante los cuales se hace un seguimiento con ecografías transvaginales.
  2. Aspiración folicular: se extraen los ovocitos del interior de los folículos. Este es un procedimiento ambulatorio que requiere anestesia local o general dependiendo de la paciente. Desde este día se le administra a la mujer progesterona a diario, vía vaginal, intramuscular u oral.
  3. Muestra de semen: por su lado, el hombre tendrá que entregar una muestra de semen, el que luego es procesado en el laboratorio para extraer los mejores espermios.
  4. Fecundación: este proceso se lleva a cabo en el laboratorio.
  5. Transferencia embrionaria: es un proceso ambulatorio que no necesita anestesia, donde se deposita el embrión en el interior de la cavidad uterina. 11 días luego de la transferencia embrionaria, se puede determinar si hay o no embarazo, mediante un exámen de sangre.
Shares
Share This