El cuidado especial del cordón umbilical

Oct 1, 2020

El recién nacido conserva una parte del cordón umbilical por sus primeros días de vida. Durante este tiempo, la zona precisa de cuidados y limpieza especial para evitar complicaciones.

Uno de los hábitos de higiene más importante durante los primeros días de tu bebé será el cuidado de su cordón umbilical, que debe higienizarse de manera frecuente hasta su caída.

El cordón umbilical sirve para suministrar nutrientes y oxígeno al bebé durante el embarazo. Va desde el ombligo del bebé hasta la placenta, y contiene vasos sanguíneos que unen a la madre y su hijo. 

Después del embarazo, el cordón umbilical ya no es necesario, por lo que durante el parto se corta, lo que deja un pequeño muñón. Se cae luego de unos días de haber nacido, y mientras tanto se debe tratar con mucho cuidado.

Higiene

En el parto, el cordón se pinza y se corta con material estéril. Esto lo puede hacer un profesional sanitario o el acompañante en el parto con ayuda del equipo médico. Los dos o tres primeros días del recién nacido, el cordón umbilical es una estructura húmeda. Luego de unas tres semanas se va a momificar y secar.

Tras el nacimiento, los gérmenes habituales de la piel pueden provocar una infección. Para evitar complicaciones, es importante mantener las medidas higiénicas correctas y mantenerlo limpio. A no ser que el pediatra lo recomiende, no es necesario emplear soluciones antisépticas y antibióticas en una situación regular. El agua es lo mejor que puedes usar en un recién nacido.

Se recomienda seguir las siguientes prácticas de higiene para el cuidado del cordón umbilical:

  • Antes de cualquier tipo de contacto con el cordón o la zona, lavarse bien las manos.
  • Limpiar la zona con agua tibia y algodón. Puedes utilizar jabón neutro especial para bebés (hipoalergénico, sin parabenos ni fragancias). 
  • Secar bien luego de la limpieza. Sin frotar, dando toquecitos suaves. Exponer el muñón al aire para que se seque la base.
  • Cambiar frecuentemente los pañales del bebé para evitar que sus desechos tomen contacto con la zona y se infecte.
  • En cada toma, levantar un poco el ombligo y sacar todas las secreciones amarillentas. Cuidar de que el muñón quede por fuera del borde del pañal.
  • Tratar la zona con suavidad.
  • Dejar que se caiga solo.

Si notas los siguientes síntomas, acude a un especialista:

  • Enrojecimiento o inflamación de la zona.
  • Cordón con secreción amarilla.
  • Sangrado del cordón. 
  • Retraso en su caída: han pasado 15 días de vida y aún no se desprende, consulta con su médico pues podría ser un problema del sistema inmunitario.
  • Fiebre o decaimiento.

La caída del cordón

Entre el día cinco y quince de vida del bebé, el cordón umbilical se seca y finalmente cae por sí solo. Es normal que sangre un poco cuando se desprenda o después de la caída, pues se suele producir la liberación de la sangre seca que estaba al interior del cordón.

Una vez caído el cordón, se recomienda continuar higienizando la zona hasta que quede completamente seca, es decir, cicatrice. Se recomienda no bañar al bebé hasta tres días después de que se haya desprendido el cordón. Por lo general, la cicatriz es oscura.

En algunos casos, en lugar de secarse el cordón forma tejido cicatricial rosado. Este drena un líquido amarillento, el cual debería desaparecer en alrededor de una semana.

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