¿Cómo calmar el dolor de pezón durante la lactancia?

Feb 12, 2019

Sentir dolor de pezón es uno de los inconvenientes que puedes sufrir en el postparto y la lactancia si no tienes los cuidados necesarios. Probablemente nadie te habló antes de este problema, ni siquiera en los cursos psicoprofilácticos, lo cual es muy común.

Pero ¡no te preocupes! estás en el lugar indicado porque en seguida te explicaremos las causas del dolor en los pezones, para que entiendas a qué se debe, cómo puedes evitarlo y las formas más efectivas de aliviarlo, si ya está presente.

¿Por qué sientes dolor de pezón?

Lo primero y lo más importante que tienes que saber es que la lactancia nunca debe ser sinónimo de dolor. Si esta se realiza de manera adecuada, no tiene por qué generar molestias en los pezones ni en los pechos en general. Es por ello que, inicialmente, queremos que conozcas cuáles son los factores que originan molestias en los pezones, para que comprendas lo que te está impidiendo alimentar cómoda y tranquilamente a tu guagua y puedas remediarlo.

Sabemos que el malestar en los pezones puede llegar a ser insoportable, hasta el punto de hacerte pensar en dejar de lactar a tu bebé, pero, tal como afirman los expertos, la lactancia es el mejor alimento que tu guagua puede recibir y sus beneficios no tienen comparación con ningún otro sustento, al menos hasta los 2 años de vida. Así que la solución nunca va a ser que suspendas la lactancia, sino que busques alternativas para prevenir o aliviar el dolor en los pezones.

Ahora que sabes que la lactancia normalmente no tiene por qué generar dolor y que no es una opción dejar de amamantar a tu bebé para evitarlo, vamos a contarte cuáles son las posibles razones del malestar en los pezones:

  • Mala postura del bebé al lactar. El primero y quizás el más común de los motivos, generalmente por falta de información. Por esta razón, te indicamos cómo hacerlo correctamente: tu guagua siempre debe estar en una posición que le permita tomar la areola del pecho completamente, ya que, si agarra con su boca solo la parte del pezón se genera una fricción que termina agrietando, y hasta ampollando, el área.

Además, si tu bebé está incómodo y no logra agarrar el pezón correctamente, va a realizar una mayor presión mandibular para poder extraer la leche, la cual, junto a la fricción, va a generar un daño mayor en la zona.

Por lo tanto, para evitar que ocurran estas fisuras o grietas dolorosas, debes asegurarte de posicionar adecuadamente a tu guagua, para que tome generosamente la areola con su boca, de manera que su nariz toque el pecho. Ten en cuenta que nuestros bebés nacen con la nariz pequeñita precisamente para este fin.

  • Succión disfuncional del bebé. Sucede cuando tu guagua presenta anomalías en el movimiento de su lengua a causa de patologías como frenillo sublingual disminuido o anquiloglosia.
  • Infecciones en pezón o conductos mamarios. Por diferentes factores en la higiene y cuidados del pezón, puedes adquirir bacterias capaces de ocasionar infecciones. Igualmente, si dejas que se formen coágulos o grumos de leche en los pechos, también puedes exponerte a un foco de contaminación que hará de la lactancia un proceso doloroso y, además, riesgoso para el bebé.

Ahora bien, si notas enrojecimiento e inflamación en el pezón y el pecho; dolor punzante (especialmente cuando tu guagua succiona y fluye la leche); supuración de pus o materia o, en casos severos, fiebre y dolor que no cesa con cremas o compresas especiales puedes tener una infección.

¡Nota importante! Si tu bebé tiene problemas de succión disfuncional o si presentas algún síntoma de infección en los pezones o conductos mamarios, es necesario que acudas al médico.

Métodos para aliviar el dolor en los pezones

En caso de que ya estés sufriendo este intenso malestar, puedes solucionar el problema con diferentes procedimientos, de acuerdo a su raíz o causa. Por ello, es necesario que identifiques qué está causando esta contrariedad, para que actúes de inmediato y no dejes avanzar la afección.

Una vez reconocida la causa del dolor en los pezones, puedes aplicar el método adecuado para curarlo y prevenir que aparezca de nuevo. Aquí te mencionamos algunas técnicas efectivas para aliviar el dolor de los pezones, dependiendo de sus diferentes causas:

  • Limpia muy bien tus pezones con un paño húmedo después de cada toma
  • Aplica cremas especiales para hidratar y lubricar el pezón y el seno
  • Elige productos para el pezón que contengan lanolina, ya que este ingrediente natural tiene propiedades curativas y no es tóxico para tu guagua
  • Deja que tu pecho se seque muy bien antes de colocarte el sostén de nuevo
  • Masajea tus pechos y extrae la leche almacenada en ellos luego de cada toma o cada vez que sea necesario. Puedes ayudarte con un sacaleches cuando la producción de leche es mayor a la que tu bebé puede consumir, para descongestionar el pecho y evitar así la formación de mastitis
  • Si tienes grietas, usa pezoneras para evitar que la presión y fricción de tu guagua siga dañando el pezón mientras este se cura
  • Si tu bebé tiene problemas de succión disfuncional, ayúdalo a agarrar mejor el pezón con pezoneras o un sacaleches, ya que estos accesorios moldean y alargan el pezón, permitiéndole a tu guagua una succión más sencilla
  • Hoy puedes encontrar en el mercado compresas para la lactancia como las que ofrece Multi-Mam. Estas te brindan varios beneficios para la curación del pezón, como el alivio inmediato del dolor y la prevención de infecciones (mastitis). Además, al tener componentes naturales, no expones a tu guagua
  • Humedece el pezón adolorido con unas gotas de tu propia leche materna (siempre que no esté infectado, ya que, de ser así, esta podría empeorar)
  • Vigila siempre que tu bebé tenga la postura adecuada al lactar: agarre completo de la areola y una porción del pecho; nariz frente al seno y algo hundida en tu piel (deja un pequeño orificio de su nariz por el que pueda respirar)

Recuerda que si sospechas de una infección, debes acudir de inmediato al médico para que te indique cómo tratar el problema, bien sea con antibióticos tópicos o por vía oral.

No olvides que la lactancia es un proceso natural que no tiene por qué generar dolor y que, en caso de presentarlo, tienes una variedad de maneras para aliviarlo y eliminarlo. Lo ideal es que nunca dejes que el problema avance, pues lactar le hace mucho bien a tu salud y a la de tu bebé y no queremos que el dolor les impida a ambos gozar de los increíbles beneficios de la lactancia.

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