¿Hay alternativas al pañal desechable?

May 11, 2020

Cuando se inventaron los pañales desechables de celulosa, años atrás, se facilitó la vida a los papás que utilizaban pañales de tela. Hoy, la consciencia con el medio ambiente ha hecho que muchos padres vuelvan a los iniciales para disminuir los residuos. Pero estos dos tipos de pañales no son las únicas opciones…¿quieres saber más?

La evolución del pañal se refiere a cuando aparecieron los pañales desechables, cerca del año 1950. Esto fue una salvación para aquellos padres cansados de lavar los de tela que usaban sus hijos. Tan exitoso fue este invento que en la actualidad un niño gasta una media de 3.000 pañales desechables durante sus dos primeros años de vida.

Sin embargo, detrás de este gran invento mundial hay un grave problema de residuos. Hoy en día hay papás que han decidido recurrir a los pañales de tela nuevamente, por ser una opción respetuosa con el medio ambiente y más económica a largo plazo. Pero estos han demostrado ser tediosos y no tan sustentables como se puede pensar.

Seguramente, luego de ver la cantidad de basura y de dinero que gastas mensualmente al ponerle pañales de celulosa desechables a tu bebé, te has preguntado “¿Qué otra opción existe? ¿Cómo, después de tantos años, no ha habido una alternativa a estos? ¿Cuáles son los pañales más convenientes?”.

El eterno pañal de tela no pasa de moda

Desde hace algunos años, muchos padres han decidido optar por pañales de tela al presentarse como una solución más económica y sustentable que los desechables. Esta opción tiene varias ventajas en comparación, pero también desventajas que deberías tener en cuenta al elegir los pañales para tu bebé:

Ventajas:
  • Hipoalergénicos: los pañales de tela modernos están hechos a partir de fibras naturales que cuidan la piel de tu bebé.
  • Ahorro económico: será una inversión inicial que supone un gran ahorro a largo plazo, pues no tendrás que comprar más que un par por mucho tiempo. Hasta puedes heredarlos de un familiar.
  • Reutilizables: no generas residuos pues una vez usados, debes lavarlos y puedes volverlos a usar. Tienen una vida útil de varios años pues no tendrás que comprar frecuentemente.

 

Desventajas:
  • Los lavables pueden generar más COal usar la secadora: un estudio realizado en el Reino Unido analizó la materia prima que entra en el proceso de producción hasta que el producto es desechado de ambos tipos de pañales, concluyendo que los desechables generan 550 kg de CO2 y los lavables 570

El impacto de los de tela depende de la forma en que se lavan: la población británica usa la secadora, lo que aumenta mucho el consumo de energía.

  • Pueden requerir más trabajo: esto depende de cuánto te acomoden pero al ser reutilizables tendrás que lavarlos y secarlos. No es tan cómodo y rápido como usar y botar a la basura, y tienes que ser muy organizada para no quedarte sin pañales limpios.
  • Lavado: debes tener especial cuidado a la hora de lavarlos porque pueden generarse olores y problemas. Es mejor utilizar detergentes neutros y evitar lejías o desinfectantes que puedan irritar la piel.
  • Incomodidad al salir: cambiarle el pañal cuando estés fuera de casa significa tener que acarrear un pañal sucio a todos lados, mientras que el desechable puedes botarlo en un basurero.
  • Jardines infantiles: en algunas guarderías y jardines no permiten el uso de pañales de tela en los niños, pues es tedioso lavarlos o guardarlos hasta que los vayas a buscar.

Algunas de las desventajas dependen de cómo los lavemos: puede ser a mano o a máquina, secarlos al sol o con secadora, de las condiciones higiénicas en que los dejamos para ser reutilizados por el bebé, entre otros factores.

El clásico desechable y sus inconvenientes ecológicos

El promedio de pañales desechables usados por un bebé durante toda su infancia representan alrededor del 3% de las basuras domésticas. Esta cantidad además representa aproximadamente el 21% del gasto que genera un niño entre los 0 y 3 años de vida.

Después de los vidrios y los periódicos, los pañales son el tercer artículo más contaminante. Los plásticos que se utilizan en su producción tardan 500 años en descomponerse, y la celulosa, otro de sus componentes, se extrae de la madera de los árboles: cada año se talan 30 millones para la fabricación de estos pañales.

Aparte de la desventaja económica y ecológica, estos pañales desechables pueden generar la llamada “dermatitis del pañal”. Esto es una afección común en la piel del bebé, que produce llagas y escamas, y que hace que esté roja, irritada y dolorida. Suele mejorar con modificaciones en la forma de cambiar los pañales y usando productos específicos.

Pero no olvidemos por qué son tan populares: son prácticos y fáciles de usar, se cambian rápido, se botan y te olvidas de ellos. Vienen en todos los tamaños para ajustarse al peso, edad y etapa de desarrollo de cada bebé. Existen los auto-ajustables para evitar rozaduras y derrames, los con absorción localizada dependiendo el género del bebé, los con diseño y colores, y para distintos tipos de presupuesto.

Además, se pueden conseguir en todos lados: supermercados y farmacias. Gracias a los avances, cada vez son más absorbentes, por lo que cambiarás menos pañales por día.

Desechable pero biodegradable: el ecopañal

Usar pañales de tela no es demasiado realista para muchas familias que buscan una opción más práctica en el caótico mundo de los bebés. Afortunadamente existe una tercera opción: los pañales desechables creados con materiales biodegradables.

Estos se fabrican con materiales naturales y tejidos orgánico biodegradable, sin nada sintético, lo que contribuye a su rápida reintegración a la naturaleza al ser desechados.

Algunos materiales de origen natural con el que se fabrican este tipo de pañales son el algodón orgánico, almidones de maíz y papa, aceites naturales o bambú. Varias marcas incluso aseguran que utilizan como mínimo un 20% de energías renovables en su producción. 

Además, el ecopañal no contiene aditivos químicos, ayudando así a cuidar la piel del bebé. No suelen llevar cloro, PVC, perfumes ni látex.

Se estima que estos pañales bio tardan alrededor de 7 años en ser absorbidos por la naturaleza. Pero la biodegradabilidad de un producto no solo depende de su composición: es importante que sean desechados de la manera correcta. Es decir, si llega a un vertedero convencional no se degradará correctamente, pero si es 100% biodegradable puede usarse para compostaje. Es importante informarse bien de cuál es su forma de desecho ideal para aprovechar las ventajas de estos eco-pañales.

A “poto pelado”

La decisión de qué pañal elegir para mi bebé, los costos económicos y/o medioambientales, y más adelante la engorrosa “operación pañal”, pueden evitarse a través de una opción obvia pero poco común: que tu bebé no use pañal.

El método de Higiene Natural del Infante (HNI) se basa en una idea simple: escuchar al hijo y permitirle hacer sus necesidades en un lugar higiénico. No se intenta que el bebé logre controlar el esfínter de manera precoz, sino entender y concientizar las necesidades del bebé desde el nacimiento. 

Se puede desarrollar de distintas maneras: que use los primeros meses pero deje de usar en edad temprana, que tenga un uso mixto: en la noche sí, en el día no. O quizás quieras intentar que no use nunca. Todas estas prácticas caben en este método.

No es una idea nueva de la “locura moderna”: hace años atrás, no tantos, cuando se usaban los pañales de tela, los bebés dejaban de usar pañales antes de cumplir 1 año de vida, pues no era sostenible lavar pañales durante más tiempo. 

El cuidador debe permanecer alerta, observar y conocer sus ritmos para identificar las señales que emite cuando necesita ir al baño, y así estaremos preparados para acompañarlos. Con el tiempo, él también entenderá que prestas atención y reaccionas a su necesidad, y te irá avisando de manera más consciente.

El ahorro económico es una consecuencia evidente de esta práctica, además de un efecto positivo en la relación padre-hijo: se establece una buena comunicación y un vínculo especial.

Otros efectos positivos son una mejor digestión, pues el bebé tendrá una libre evacuación con regularidad lo que le ayuda a evitar gases intestinales. También se elimina la dermatitis del pañal que se produce por el roce con estos al ser utilizados y cambiados.

Cabe mencionar la mejora de la libertad de movimiento del bebé sin pañal: se ha notado avances cuando el bebé se empieza a girar de posición, y también cuando comienza a caminar. No tener un pañal entre las piernas les da mayor facilidad para realizar esos movimientos.

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