Acné y embarazo: cómo tratarlo

Ene 21, 2021

El embarazo suele venir de la mano con cambios hormonales que pueden provocar cambios en la barrera cutánea de la gestante. Esto hace que debas cuidar tu piel más que nunca durante los nueve meses. Aquí algunos consejos para prevenir/tratar el acné en tu dermis.

El acné durante el embarazo es una afección bastante común en las mujeres, la cual la mayoría de las veces se puede manejar con un cuidado especial de la piel. Este acné es el mismo que se puede dar en otras etapas de la vida, no es una versión especial

Lo que pasa es que debido a los cambios hormonales relacionados al embarazo, aumentan las probabilidades de tener problemas de acné. Esto ya que puede haber una superproducción de sebo en ciertas zonas de la piel de la mujer debido a la acción de algunas hormonas.

Por qué surgen los brotes

Aunque no está 100% claro por la ciencia por qué surge el acné durante el embarazo, se dice que el principal responsable son las variaciones hormonales que se dan en la gestación. Estas provocan grandes cambios en el organismo de la mujer, algunos que se notan y otros que no. Uno de esos son en la piel.

Los problemas de acné de la gestante se producen en concreto por las hormonas encargadas de estimular las glándulas sebáceas que producen una sustancia grasienta conocida como “sebo”. Cuando el sebo se mezcla con las células muertas de la piel, se obstruyen los poros y surgen las espinillas.

Este aumento de niveles de estrógenos en la mujer es el mismo responsable del famoso “brillo del embarazo” en la piel de algunas embarazadas, que para aquellas con pieles más grasas se transforma en acné facial o corporal.

Se trata de algo natural y momentáneo, que no debe preocupar demasiado a la mujer más que por un tema estético. Algunas mujeres lo sufren y otras no, no es una norma entre las embarazadas. 

El peor momento en lo que respecta a la aparición de granos suele ser el primer trimestre del embarazo. A medida que el embarazo va progresando, los niveles de estrógeno irán incrementando y el acné irá disminuyendo, incluso llegando a desaparecer completamente por sí solo. En otros casos, la piel volverá a la normalidad un tiempo después del parto.

Se sabe que las mujeres que en su adolescencia u otro momento de su vida tuvieron problemas con el acné, son más propensas a sufrir brotes durante la época de gestación.

El acné gestacional es algo temporal, por lo que teniendo la piel limpia y cuidada, no surgirán mayores problemas.

Consejos para tratar el acné

La clave es mantener las glándulas sebáceas desobstruidas para prevenir la formación de comedones y pústulas (en palabras simples, acné). Para esto se recomienda una buena limpieza de cutis diaria.

Algunos tips para el cuidado de la piel durante el embarazo son:

  • Limpia la cara o áreas de mayor cantidad de grasa con un limpiador facial suave dos veces por día (en la mañana y en la noche, idealmente). Lava tu rostro con un gel de limpieza facial suave y agua tibia
  • Evita productos que pueden irritar la piel y empeorar el acné. Usa productos a base de agua o no comedogénicos. Además, hay algunos productos contraindicados para el embarazo: consulta con el dermatólogo antes de usar alguno.
  • No te pases: el lavado y exfoliación excesiva también puede irritar la piel.
  • Si tienes tendencia a tener acné en el cuello o cabeza, lava tu cabello habitualmente para disminuir su producción de grasa.
  • No te toques ni aprietes los granos, pues puede causar infecciones.
  • Evita apoyar en tu cara las manos o tener cabello en la cara. La transpiración y grasitud pueden contribuir al acné.
  • Hay que desmaquillarse bien antes de dormir, pues las impurezas incrustadas durante muchas horas son perjudiciales para la piel. De hecho, en la medida de lo posible conviene prescindir del maquillaje que tape los poros durante el día.
  • Usa protector solar para pieles grasas y sensibles, y que no contengan PABA.
  • Bebe mucha agua para mantener hidratada la piel y minimizar los problemas cutáneos.
  • No todas las cremas y medicamentos para el acné son aptas para la salud de la embarazada y del bebé, por lo que consulta con un especialista si quieres usar alguno.
  • Mantén una dieta alimenticia equilibrada. Si el acné empeora cuando se ingiere una determinada comida, se recomienda suspender ese alimento.

En el caso de que tu acné empeore o sea muy severo, acude a un especialista. Existen algunos tratamientos que podrías realizar, pero debe ser indicado por un profesional para que lo administrado sea compatible con el embarazo.

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